TUAN ANH.#ingenierovietnam

Valientes con los débiles, y cobardes con los poderosos, sobre todo cuando van con uniforme de un régimen impostor.Este es el inspector verdugo que me interrogó en Vietnam. El primer día que lo vi fue el 27 diciembre de 2019 y en un principio parecía impasible ante mis respuestas, se quedó mi pasaporte y terminé firmando esa declaración por la que me había presentado.Entre lo curioso, me preguntó varias veces si yo tenía pasaporte catalán, aún no sé qué relación tenía con todo esto.

Al día siguiente me dijo que no me recibiría y que no me devolvería el pasaporte como así se había comprometido, por lo que consiguientemente yo perdería el vuelo de vuelta a España. Así, le dije que tendría que informar al consulado (Oriol Solà), y ya en ese momento hizo su primera amenaza diciéndome que las cosas se complicarían si lo hacía.De nuevo, el 30 de diciembre de 2019 me recibió en el edificio de Seguridad Pública de Hanói. Estaba muy sonriente y en un principio parecía estar muy relajado pues bromeaba constantemente con el otro inspector llamado Trung.

Evidentemente yo no estaba para muchas bromas, me costaba hasta tragar saliva, os podéis imaginar. Además acababa de llegar de la primera visita en la Embajada en la que ya comprobé la calaña de M. Jesús Figa y Oriol Solà, como comenté.Este verdugo, delante de la representante del consulado (siendo la única vez que asistió a mis declaraciones), me dijo que si firmaba los documentos me podría volver a mi país esa misma semana. Una vez que me negué pues evidentemente ya no me fiaba, sacó inmediatamente de su carpeta un escrito con la prohibición de salida del país hasta el 27 febrero de 2020.

Era de esperar la trampa, no puedes confiar en alguien que ya te ha mentido una vez.Después me pidió que firmara la recepción de esa prohibición, y como tampoco lo hice, me volvió a amenazar diciéndome que entonces no podría alojarme en ningún sitio. Le respondí que no me importaba dormir en la calle, pero dicha representante firmó ese documento.

Le pedí que me permitiera declarar delante de un juez, a lo que se negó, añadiendo incluso que no me estaba permitido el acompañamiento de un abogado y que yo estaba allí únicamente para responder a sus preguntas. Esto último se repitió en todas las declaraciones. Evidentemente al enseñarle los dientes, las risitas con su compañero ya no fluían como al principio pues yo no le había respondido como un vietnamita más, su cara de preocupación era palpable.

Al terminar me acerqué a ambos y con un tono sosegado y amable les di la mano, diciéndoles que no les guardaba rencor alguno. Mostraron su sorpresa pero no me contestaron. Los demás días estuve declarando poco tiempo, a veces poco más de una hora. Supongo que pensaron que me vendría abajo, pero claro, nada más lejano de la realidad, solo tienes que saber que ellos son maestros jugando con el tiempo y cuando uno se desespera, pierde la batalla.

Al final de dichos interrogatorios seguían insistiéndome en que firmara los documentos y declaraciones, y varias veces delante de un traductor que trabajaba en la Interpol, según él mismo me dijo. No obstante y aún sin intención de firmar nada, seguían tergiversando lo que yo decía. Al final de los interrogatorios aparecía un hombre vestido con ropa de deportiva y las firmaba. ¿Quién era?, ¿el que hacía las grabaciones?, no lo sé. Una vez que me dejaron ir a Da Nang el 18 enero empecé a contemplar la huía porque aún NADIE me estaba ayudando, no obstante tenía que ser muy cauteloso pues intuía que me estaban vigilando…La siguiente vez que contacté con él fue el 19 de marzo. Dos policías aparecieron en la habitación del hotel para decirme que me pusiera al teléfono pues al otro lado estaba el verdugo, Tuan Anh.

Con un tono de voz elevado y exigente me preguntó que cuándo iba a presentarme en Hanói, que necesitaba que estuviera el lunes siguiente día 23 de marzo. Simplemente le respondí que estaría pronto, sin más, pues ahora yo no tenía tanta prisa como todos parecían tener. Llevaba tres meses clamando y exigiendo justicia y nadie me había hecho ni el más mínimo caso. Seguidamente me presentaron un escrito (el mismo escrito falsificado que admitió el Cónsul Oriol Solà) en el que decía que me tenía que presentar el ¡¡¡16 de marzo!!!, y después de pasarme el tfno. de nuevo le dije que era una fecha pasada y que por lo tanto me tendría que enviar el escrito de nuevo. Me respondió: » Estás muerto, nunca va a salir de Vietnam«.

Después de eso nos hemos cruzado varios mensajes por «Zalo, número +84 0968378885», con todo tipo de insultos y bravuconadas, pero en conclusión le he dicho que ahora sí, ahora puede venir aquí a Cehegín a cortarme el cuello si lo desea, y estoy seguro que él no tendrá tantos problemas para entrar en nuestro país como yo los tuve. Aún no ha aparecido por aquí.

A pesar de todo esto, sinceramente no le guardo rencor, ni a él ni a nadie, solo busco respuestas y justicia, y las encontraré aunque me lleve años.

TUAN ANH

7Tú y 6 personas más2 comentarios1 vez compartidoMe gustaComentarCompartir


Warning: Use of undefined constant ID - assumed 'ID' (this will throw an Error in a future version of PHP) in /homepages/9/d849094677/htdocs/clickandbuilds/IngenieroVietnam/wp-content/plugins/gp-premium/elements/class-hooks.php(196) : eval()'d code on line 10
About Diego López

Deja un comentario